La falta o pérdida de trabajo puede catalogarse como un problema económico, psicológico y social. Este “fenómeno” que ha cobrado más fuerza los últimos 7 meses por la pandemia del COVID-19, ha dejado números alarmantes en diferentes países del mundo. Colombia no es la excepción. Actualmente, el país registra una tasa de desempleo aproximada del 20%, en el que los mayores damnificados han resultado ser “mujeres y jóvenes con el 25% y 30% respectivamente”. Pero ¿cómo afecta emocionalmente la falta de empleo? Las respuestas emocionales de los seres humanos cuando se ven sometidos ante una eventualidad como la falta de trabajo, pueden afectar la autoestima, la visión de futuro, y el estado de ánimo, entre otros, desarrollando comportamientos que desencadenan diagnósticos como la depresión, la ansiedad, y las crisis de estrés que por supuesto, parten de un hecho real y que no tienen una solución de manera inmediata. Todas estas reacciones emocionales afectan de manera directa e...