El dolor crónico es la principal causa del uso indebido de opioides, fuertes analgésicos como la oxicodona, la hidrocodona, el fentanilo o el tramadol. Y el abuso de estos fármacos es un auténtico problema porque aumenta la sensibilidad al dolor, lo que a su vez empuja a consumir más opiodes. Un círculo vicioso difícil de solucionar. Pero, a pesar de que el dolor es real y no está en nuestra imaginación, la mente tiene un papel clave en cómo lo percibimos. Un estudio de la Universidad de Utah ha demostrado que una terapia basada en el mindfulness realizada durante ocho semanas disminuye el uso y el abuso de opioides, reduce los síntomas de dolor crónico y sus efectos duran hasta 9 meses. La terapia, creada por el investigador clínico y psicoterapeuta Eric Garland, se llama "Mejora de la recuperación orientada a la atención plena" (M.O.R.E.). TRASTORNO POR CONSUMO DE OPIOIDES Este es el primer ensayo clínico a gran escala que demuestra que una intervención psicológica puede ...